“Mi
primera práctica docente: “habilidades y áreas de oportunidad”
Llega el momento de reflexionar
con más calma, después de varias reflexiones, actividades hechas durante
diversas clases además de una autoevaluación, las cuáles me ayudarán a poder fortalecer
mis habilidades, y saber que puedo hacer para trabajar en las áreas de
oportunidad donde tuve problemas.
Después de analizar distintas
actividades hechas durante mi primera práctica docente, reforcé aún más la idea
de qué tan importante es la actitud que uno tiene desde antes de entrar al
aula, es decir; la presencia, además del grado de ansiedad o de estrés que uno
pueda tener antes de comenzar su clase.
“Debemos saber que en este primer
encuentro no lograremos dar del todo la impresión que hubiéramos deseado.
Posiblemente tengamos también un poco de miedo. Por lo menos estaremos
relativamente tensos y algo excitados. No debe preocuparnos; eso también es
natural que nos suceda en nuestro primer encuentro con una clase. Pero, si
queremos mostrarnos todo lo relajados y naturales que sea posible, nos debemos
recoger interiormente antes de que lleguen los alumnos, pensar un poco y
decirnos a nosotros mismos, que queremos saludarlos con firmeza, aunque también
muy cordialmente, y que queremos percibirlos como amigos, no como enemigos.” Hans
Aebli, (1998).
Comenzando por este punto los
nervios y es estrés me traicionaron, ya que minutos antes de la clase yo me
sentía segura, y de repente todo cambió por completo debido a la presión por
los materiales, ya que estos los compartí con mis compañeros (Ángel y Omar), y
se encontraban todavía en el salón de
Ángel y cual estaba terminando su clase.
Este fue un mal inicio, y se
debió a la presión y a los nervios con los que comencé mi clase, ya que en la
primera actividad que tenía establecida (leer una conversación en una cartulina
pegada en el pizarrón mientras escuchaban el audio en una computadora) se vio
presionada por el tiempo, el cuál era mi mayor preocupación para cumplir con mi
planeación.
En el momento que comencé a pegar
las cartulinas, las manos me temblaban y no me podía controlar, me encontraba
bastante nerviosa, lo que me preocupaba bastante en este momento, ya que los
alumnos lo notarían y sería un punto malo a mí favor.
“Tenemos que hacer el propósito de no mostrarnos
susceptibles cuando algo no marche como lo esperamos; cuando un alumno realiza
alguna torpeza o intenta provocar. Sabemos que las reacciones desproporcionadas
son señal de debilidad y serán entendidas como tal por los alumnos.” Hans
Aebli, (1998).
Deteniéndome a analizar esta
parte, es un punto donde debo de trabajar, ya que es algo que me cuesta trabajo
controlar, soy una persona demasiado explosiva en cuanto a sentimientos, maneras de actuar y difícilmente las puedo
manejar. Sí me sentía algo nerviosa pero mi cuerpo siempre llega a ese extremo
cuando me siento presionada, enojada, o nerviosa y nunca he entendido el
porqué. Realmente me frustró que de sentirme segura y relajada pasé a esta
fase. Así que el reto será saber manejar estos sentimientos.
La segunda actividad de mi clase
(“El review”), era una actividad donde extraje las preguntas y respuestas más
importantes de la conversación que les había presentado anteriormente, los
alumnos tenían que organizar diferentes palabras desordenadas en el pizarrón, y
formar las preguntas.
Al momento de realizar esta
actividad me sentí segura, y esto fue gracias a la buena participación que
había por parte de los alumnos, ya que estos se mostraban entusiasmados por los
materiales, los cuales llamaron su atención.
Durante esta actividad, fui
perdiendo los nervios y llegué a sentirme relajada, en mucho me ayudó ver a
actitud que muchos tomaban, ya que me entusiasme al ver que los alumnos los
cuáles me habían mencionado que no les gustaba la clase de inglés, se mostraron
entusiasmados por participar.
En esta actividad les saque jugo
a los “name tags” que había hecho para los alumnos, ya que en el momento en que
querían participar los alumnos les preguntaba su nombre y me respondían en
inglés, (gracias a la leyenda que decía en el “My name is..”) Esto me sirvió
para que los alumnos usaran el inglés, supieran cómo responder a la pregunta
utilizada en las conversaciones, e interactuar con ellos.
Claro que no todo fue color de
rosa, y se presentaron complicaciones;
La reflexión que pude tener en
cuanto a esta actividad fue que perdí tanto los nervios, que comencé a perder
también un poco el control, además de que me olvide de algunas partes del salón.
Para interesar a los alumnos en el estudio, no
basta con captar su atención; hay que lograr mantenerla. Por esto, un profesor
no puede estar satisfecho sólo con las técnicas de animación. Michel, S. O. (1997).
Otros de los puntos que pude rescatar durante este
ejercicio, es que me concentraba mucho tiempo en la persona que tenía al frente
y les daba la espalda a los que se encontraban sentados.
La siguiente actividad de mi
planeación fue “un match” (unir la pregunta con su respuesta), al inicio de
este ejercicio les repartí unas hojas para que las respondieran de manera
individual, posteriormente alumnos pasaron al frente a realizar el mismo
ejercicio pero en el pizarrón.
Caí a la cuenta que esta
actividad era un poco repetitiva, los alumnos terminaron el ejercicio muy
rápido, y tuve que pasar casi de inmediato a pasar a los alumnos al frente para
que la resolvieran.
“Una ley de la entrega a una acción en relación con
el impacto de los estímulos, constataron que, ordinariamente cuando las
personas se interesan por una actividad, su eficacia varia con la cantidad de estímulos
presentes en un tiempo”. Michel, S. O. (1997).
Fue en este lapso de tiempo donde se comenzó a
bajar un poco la motivación de los alumnos, y se comenzaron a dispersar, y mi
error fue que me seguí concentrando en los alumnos que tenía al frente.
La penúltima actividad a realizar
fue “ best friends`s club”, en la cual los alumnos tenían que llenar unas
cartas con los datos de 3 de sus mejores amigos, utilizando las preguntas que
ya habían practicado en los ejercicios anteriores.
Tuve un error desde un inicio, al
momento de sacar el material se pararon varios alumnos los cuales se ofrecieron
para repartirlo. Al dar yo las instrucciones los alumnos ya habían llenado las
tarjetas con sus datos, lo cual no debió de ser así, después de esto les entregué
de nuevo más cartas y les di por segunda vez las indicaciones.
“En clase hay que crear situaciones estimulantes
para comprometer al alumnos con su estudio, pero no tan excitantes que lo
aparten del aprendizaje” Michel, S. O. (1997).
Esta actividad fue la más
frustrante para mí, ya que los alumnos le tomaban bastante interés al material,
pero olvidaron por completo el escucharme y se centraron a llenar las cartas
con lo que ellos suponían que tenían que hacer.
El primer error fue darles
primero el material y luego el querer darles las instrucciones. El que varios
alumnos se pararan y el no generalizar en ese momento las dudas como me mencionó
mi maestro de OPD (Observación y Práctica Docente). Así fue como después de
varios intentos por explicarles lograron, pero no todos realizar dicha
actividad.
El gran problema que se me
presentó fue que los alumnos no entendían las explicaciones, y como yo no caí
en la cuenta que siempre les repetía las indicaciones de la misma manera, ellos
optaron por preguntarles sus dudas a algún compañero y se suscitó el desorden,
por lo cual no tuvo éxito la última actividad el “apply”
El siguiente y último ejercicio,
(“el apply”) donde los alumnos debían hacer una conversación como las ya
presentadas, pero tomando los datos de sus compañeros. En esta actividad los
alumnos debían de ser capaces de realizar dicha tarea por ellos mismos y no fue
así, fue la parte en la que me sentí más estresada ya que no les podía habla en
español, y cuando les quería volver a dar alguna indicación, los alumnos que se
paraban al frente a preguntarme sus dudas, no me dejaban enfocarme como debí a
los demás.
Klausmeier y otros (1973) aconsejan proceder de la
siguiente manera para comenzar suscitando la curiosidad en las prácticas de
enseñanza:
·
Ofrecer estímulos nuevos con preferencia
los que ya son familiares para el alumno.
·
Plantear interrogantes antes de
aportar enseguida información.
·
Variar el ritmo o la intensidad de la comunicación
verbal.
·
Hacer que el alumno participe en la discusión
en el proceso de aprendizaje, mejor que exigirle su atención pasiva.
·
Responder a las intervenciones de los
alumnos con el fin de cuidar su participación.
Como ya lo había mencionado el
gran problema que se me presentò, fue el no haber generalizado las dudas de los
alumnos, y el habérselas repetido de la misma manera, el pensar que con
repetirles las mismas indicaciones me entenderían, además de en momentos
haberme desesperado y elevar de mi tono de voz, debido a que los alumnos
contantemente se paraban y me rodeaban a preguntarme.
En cuanto al tono de voz creo que
debo de modularlo, ya que analizando mi práctica, suelo en ocasiones manejarlo
muy bajo y en momentos de tensión lo elevo ya que por alguna ocasión en ese
momento creí que ayudaría, pero caí a la
cuenta que es lo que ocasionaba más ruido.
Ya concluido el proceso de mi pràctica
puedo aterrizar en las conclusiones a las que he podido llegar, y esto es en
cuanto a mi experiencia en la práctica, las áreas de oportunidad y fortalezas.
No puedo caer en los extremos, y
pensar que todo estuvo de maravilla, o que me siento defraudada y que todo fue
un desastre. Creo que en esta primera práctica hubo reamente de todo.
Sentimientos encontrados para comenzar, miedos, estrés, tensión ansiedad,
felicidad, agradecimiento, etc.
El sentimiento que tuve desde
antes de la práctica, fue de ansiedad ya que sentía que esta experiencia tal
vez me marcaria, esto en el sentido de darme cuenta que el estar frente a un
grupo dando clases no era lo mío, o el simple hecho de sentir que estuviera
haciendo las cosas solo por cumplirlas y no lo disfrutara para nada.
Lo más satisfactorio y grato a
pesar de que todo, es que lo disfrute, pude olvidar y dejar atrás los nervios y
la ansiedad que tenía, y pude gozar el interactuar con los alumnos, además de
que sentí que el trabajo que había hecho con los materiales valió la pena, al ver que a los alumnos les
agradaron y estaban motivados.
Como ya lo mencioné anteriormente
no todo fue color de rosa, estoy consciente que tuve muchos errores y que tengo
que trabajar en ellos, pero me siento motivada porque sé que tengo que trabajar
y mejorar algo que me agrada, y que puedo disfrutar.
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